Atrévete a contarlo y sigue adelante

 

Lo que venimos viendo en los últimos años y especialmente en el año que acaba de terminar, nos está haciendo modificar nuestros hábitos y replantearnos muchas cosas. Esto facilita -y en muchos casos provoca- la decisión de iniciar un camino diferente al que veníamos transitando, asumiendo nuevos retos y o pocas incertidumbres.

La incertidumbre de iniciar un camino nuevo o diferente

Es muy frecuente comenzar por retomar un hobby aparcado, una pasión desatendida o una ilusión abandonada y disfrutar de nuevo, en muchos casos jugando o fantaseando con la idea de ir más allá y convertirlo en una nueva ruta no sólo personal, sino también profesional.

Y un buen día comienzas a hacerte preguntas de esas que comienzan por «¿Y si…?» e incluso terminas riéndote con tu pareja o tus amigos con aquello de «¡¿Y si SÍ?!»

Pero esa decisión no la toman ellos sino tú. Y vas dando forma en tu cabeza a esa idea e investigas, avanzas, planificas, profundizas… Y cada día lo vas viendo más claro… Y llegas a:

«Me lo voy a tomar en serio. Quiero convertir mi hobby, mi pasión, en un reto profesional»

Mi recorrido como empresaria durante ya más de veinte años me ha ido mostrado lo complicado que es poner en marcha una nueva marca, idea o una nueva empresa.

Atrévete a contarloY esto es todavía mucho más difícil cuando se trata de crear tu marca personal y especialmente en una actividad que no tiene absolutamente nada que ver con tus trayectorias anteriores.

Además piensas que la mayoría de tus círculos previos probablemente van a ver con recelo o no lo van a entender, lo que aumenta tus dudas y temores.

Pero sigues y creas tu marca. Y das los primeros pasos. Y comienzas a trabajar duro y a aprender de nuevo, incluso a re-aprender algunas -o muchas- cosas, a descrubrir dimensiones para ti sorprendentes de una actividad en la que hasta ahora sólo habías rascado la superficie.

Y te vas ilusionando y poco a poco construyes las bases de tu nuevo proyecto. Y entonces… llega el momento de darlo a conocer a tus contactos de todo tipo, porque eso forma parte importante del plan.

Y de repente sientes pánico, comienzan -o se recrudecen- tus dudas, la inseguridad te asalta de nuevo y, sorprendentemente, te encuentras con algo que no esperabas…

¡No te atreves a contarlo!

Y tal vez te preguntes cosas como: ¿Por qué no me atrevo? ¿Temo lo que piensen otros? ¿Y si no les gusta mi producto/servicio? ¿Y si les parece un «género menor»? ¿Y si no lo entienden? ¿Y si…? ¿Y si…? ¿Y si…?

Sean cuales sean las razones de tu miedo arrincónalas de una vez y… ¡Atrévete a contarlo!

Tú sabes bien por qué has elegido ese camino. No restes valor a tu idea, a tu proyecto. Tus razones son poderosas y no todos tienen por qué conocerlas ni mucho menos comprenderlas.

Pon en valor tu idea y tu nuevo reto, cuéntalo y sigue adelante

Con seguridad hallarás personas en el camino que sepan profundizar en la verdadera esencia de tu proyecto y en el valor que tiene tu capacidad emprendedora. No lo dudes… ¡Atrévete a contarlo! Es un paso necesario para seguir avanzando.

Yo estoy en ello y te invito a darte un paseo por este blog en el que voy contando mi proceso y también por mi tienda, en la que puedes ver cómo voy concretando mi sueño.


Las ilustraciones de este post pertenecen a páginas de mi Art Journal

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